Plantean que el Congreso capitalino tenga en sus edificios salas de lactancia

  • La leche materna aporta más de la mitad de las necesidades energéticas a los bebés de seis a 12 meses de edad

El punto de acuerdo propone que en el presupuesto del ejercicio fiscal 2020, se etiqueten recursos y se brinden las condiciones administrativas necesarias, que permitan dotar de salas de lactancia a los edificios que conforman el Recinto Legislativo.

La diputada Paula Soto Maldonado, del grupo parlamentario de MORENA, sostuvo que entre las principales causas de abandono de la lactancia materna en México, existen distintos factores entre ellos, tipo de ocupación, la duración de la jornada de trabajo; rigidez en el horario de la jornada laboral; momento de reincorporación al trabajo al término de la incapacidad post natal, la falta de acceso a la sala de lactancia para realizar la extracción y recolección de la leche cuando se requiera o pueda alimentar a sus bebés o hasta la poca empatía del personal directivo al momento en que la trabajadora se ausenta para ir a la sala de lactancia.

Por lo anterior y atendiendo lo establecido en la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, que detalla la obligación de las autoridades federales, de las entidades federativas, municipales y de las demarcaciones territoriales de la Ciudad de México, de coordinarse a fin de promover los principios básicos de la salud y la nutrición, y las ventajas de la lactancia materna, entre otros, y la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, que señala que constituye violencia laboral, entre otras conductas, el impedimento a las mujeres de llevar a cabo el periodo de lactancia previsto en la Ley, es que el Congreso de la Ciudad de México deberá impulsar la creación de salas de lactancia.

Precisó que el Poder Legislativo deberá disponer de un área de 10 a 25 metros cuadrados discreta, digna, de fácil acceso con el mínimo ruido, buena iluminación y ventilación; tener pisos lavables y antiderrapantes, paredes lisas que no acumulen polvo, en la que haya mesas y sillas individuales, un microondas y/o esterilizador, un refrigerador con congelador, material didáctico sobre la importancia de la lactancia materna y cesto de basura.

Para el ingreso a las salas de lactancia se propone un registro de usuarias, que podrán disponer de jabón líquido para manos, toallas desechables de papel, etiquetas autoadheribles, marcadores indelebles, gorros desechables, entre otros.

La leche materna, es una fuente importante de energía y nutrientes para las personas infantes cuyas edades oscilan entre 6 y 23 meses de edad. Aporta más de la mitad de las necesidades energéticas a las personas entre los 6 y los 12 meses-, y un tercio entre los 12 y los 24 meses.

Las niñas, niños y personas adolescentes que fueron amamantadas, tienen menos probabilidades de padecer sobrepeso u obesidad, finalizó Soto Maldonado.