Los tatuajes pueden apoyar a una causa noble a mujeres con cicatrices por cirugías extremas como la mastectomía

  • La cicatriz que deja una mastectomía, un procedimiento quirúrgico o una mutilación producto del cáncer, puede convertirse en una resignificación ante el dolor: diputada local Gabriela Quiroga

La iniciativa inkSANARTE 2019 tiene como objetivo iniciar un proceso de sanación emocional en mujeres que han padecido cirugías extremas, como la mastectomía. La técnica consiste en realizar de manera gratuita, un tatuaje sobre la cicatriz que haya quedado al someterse a algún procedimiento quirúrgico. 

Así lo expresó la diputada Gabriela Quiroga Anguiano, del grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, al presentar esta iniciativa que propone ayudar a mujeres sobrevivientes de cáncer. 

“En inkSANARTE participan de manera voluntaria mujeres tatuadoras, pertenecientes al Movimiento de Unidad, Justicia, Equidad y Respeto (MUJER)”, dijo la  parlamentaria y aseguró que  está asociación  brinda atención integral a las pacientes que han superado el cáncer de mama, permitiendo generar un cambio de vida, al devolver la seguridad y la confianza en ellas.  

Durante la presentación del proyecto, Quiroga Anguiano explicó: “El tatuaje es con el objetivo de poder colaborar con la salud emocional, espiritual y sicológica de las mujeres, una vez que han pasado por un proceso tan doloroso como es sobreponerse al cáncer. Cuando tú vences esa batalla, ¿que sigue, cómo ayudamos a las mujeres a seguir adelante con una mutilación o con una cicatriz producto de intervención quirúrgica”, preguntó la diputada Quiroga. 

Por esta razón surge inkSANARTE en el que mujeres y hombres que tatúan brindan su oficio, experiencia y su arte, para que a través de lo que ellas se quieran tatuar se plasme en su cuerpo. Y de esta manera las mujeres puedan reconciliarse con su cuerpo, con su herida, recalcó la diputada. 

En la presentación del proyecto estuvieron presentes los tatuadores Eduardo Córdoba y Victoria Fierro; Guillermina Barrón Anaya, mujer sobreviviente de cáncer, Brenda Guillén y Karen Quiroga Anguiano  impulsora del proyecto.